Nuestra historia
Una tradición familiar que se hace a mano
En Jericó, la tradición del dulce se conserva con emprendimientos familiares como Dulces El Jericoano. Juliana Marín, junto con sus padres, hermanos y primos, lleva 12 años elaborando más de 25 productos tradicionales de este municipio del suroeste antioqueño.
La idea es llevar y hacer renacer el sentimiento de nuestros abuelos a través de sabores como el confite artesanal de cardamomo, las colaciones, las manzanitas de coco, el Minisigüí y el Cofio. El confite de cardamomo se ha convertido en un producto emblemático para quienes visitan Jericó, la tierra de la Madre Laura.
La mayoría de los productos los hacemos nosotros y de forma tradicional: sin máquinas, cortados con tijera y envueltos uno por uno. Ese trabajo manual acompaña el crecimiento de la empresa familiar, que también ha fortalecido sus procesos y sus mercados con aliados estratégicos como la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia.

Historia basada en el testimonio audiovisual compartido por la marca. Ver el video de referencia.
